El 14 de febrero no siempre se trata de cenas elegantes ni regalos envueltos con moño perfecto.
A veces es más simple.
Más real.
A veces el amor llega en forma de comida compartida, de risas en la cocina y de alguien diciendo:
—“¿Partimos otro poquito?”
Amor del bueno
El amor no siempre se publica en redes.
Muchas veces se vive en silencio, en lo cotidiano.
En el desayuno que alguien prepara sin avisar.
En la tabla de quesos improvisada un martes cualquiera.
En ese pedazo que se parte en dos “para que alcance”.
Eso también es decir te quiero.
Celebremos lo que se queda
Este 14 de febrero celebremos el amor que no hace ruido.
La amistad que no pide nada.
Los momentos simples que se vuelven recuerdos.
Y si es alrededor de la mesa, mejor.
Feliz Día del Amor y la Amistad.
De esos que se comparten.



